martes, 19 de junio de 2007

El Sol del 25

Finalmente nos juntamos. Primera vez en varios años que nos juntábamos un puñado de los otrora jóvenes estudiantes, ahora devenidos en Ingenieros (o casi) y adultos (o casi).

La pelota -como ya sabemos- la pusieron a rodar Oscarcito y Marcelo en alguna esquina de la Capital Federal, la amasamos virtualmente durante algunos días y terminó en la red el 25 de Mayo de 2007 en casa de Diste.

La mañana amaneció fresca y soleada, presagio del grato día que íbamos a pasar.

El anfitrión puso a disposición de los invitados las instalaciones de Valencia 6150, un verdadero castillo del siglo 21. Desde temprano lo imagino haciendo la previa, revisando con Inés que todo estuviera a tono con la importancia del evento... Gianluca, mientras tanto, estaría booteando.

El primero en llegar -no podía ser de otro modo- fue Oscarcito, que estuvo desde el arranque apoyando al asador.

Orillando el mediodía llegué yo (Fernández P.) con Paula, Emilia (1) y Benicio, luego Antonio con Karina y Emilia (2), y finalmente completamos con Miriam, Tomás y Julieta. El Dr Luna no pudo viajar, en lo que podríamos marcar como la única nota gris de la jornada.

Las evocaciones no se hicieron esperar y en el mismísimo fogón, mientras Diste hacía el asado (plato principal) y Oscarcito preparaba una cazuela (entrada), rememoramos la entrega de diplomas de la Peña "La chota"...


Mientras tanto, los niñitos retozaban de lo lindo y las señoras se ponían al día con las noticias familiares.


Cuando estuvo la comida, nos fuimos para el living comedor, y arrancamos con la cazuela. A la vista, una belleza (Bambino dixit). Vean y juzguen:


Voy a decir que lo que tenía de lindo, también lo tenía de picante. Los 3 ajíes de la mala palabra que incluyó esta versión (2.0) complicaron un poco la ingesta. Pero no nos amedrentamos, y más de un cuenco quedó vacío !!

En ese punto cronológico se estableció una conexión dialup real time packed switched (llamada de celular, bah) con el Emérito Dr Luna, artífice necesario y lamentablemente ausente de la reunión. La alegría se vio reflejada en las caras de los presentes, que a coro le reclamaron "Cantá la del Sapo!!". Obviamente, se negó.

La segunda parte fue el asado -muy bueno, pelito para Diste- rociado con gaseosas varias y vino tinto. El Dr Oscarcito nos homenajeó con un Font de Cave Malbec Reserva que según palabras de otro amigo, es "más lindo que chupar un caramelo". Con poco esfuerzo se lo puede encontrar en la mayoría de las fotos...


El jolgorio fue in crescendo, recordando diversas anécdotas de nuestra vida (vidón, sería la palabra correcta) de estudiantes. Muchos recuerdos giraron alrededor de dos de las casas que más intensamente disfrutamos: Rodriguez 1482/86 y Marconi 1256.

De la primera se destacó el evento que le puso apodo a Jorge Pellegrino (el Mencho), registrado en este video:



Y también volvimos al día que el Mencho se quedó encerrado en el baño y tuvieron que desarmar la puerta para sacarlo...


De Marconi recordamos muchas cosas que nos pasaron propiamente con la casa. Por ejmplo, el frío que hacía... y la vez que decidimos -luego de un análisis pormenorizado- que era más económico tener la estufa a cuarzo andando todo el tiempo que usar el calefactor a gas... el análisis se puede ver en este documento:





Sí, como Uds lectores imaginarán, gastamos tanta energía que cambiamos de categoría y pagamos una fortuna de luz, más o menos como si hubieramos prendido el fuego con billetes de 100 australes.


Hermanados una vez más en el recuerdo de tiempos idos, llegó el momento del postre, que tuvo como pico cúlmine la entrada en escena de un Lemon Pie temático, alusivo al 2009-F, manufacturado por Antuán. Vean que poesía:



Hubo tiempo para despuntar el vicio del futbol, y en el mega patio de Diste hicimos un match de aquellos, incluyendo un gol Maradoniano del host.






Volvimos al living, hicimos otro poco de memoria y nos remontamos al día del casamiento de Antonio y Karina, deteniéndonos en la "desconfiguración masiva" que sufrío Oscarcito. Según sus palabras estaba "blue screen"... aplausos...


Y así -entre alfajores, mate y vino- la tardecita se nos fue escapando. Los chicos jugaron durante 6 horas sin una sola pelea. Oscarcito dice que es una cuestión genética, porque nosotros (los padres) vivimos juntos, somos amigos... vaya uno a saber, la cuestión es que también la pasaron de 10.

Por obra y gracia de la "Ley de los grandes números" nos volvimos a juntar. Del mismo modo, no sabemos cuando repetiremos.

No importa.

Quién nos quita lo vivido?


4 comentarios:

Diste dijo...

Realmente, me dejaste sin palabras, los ojos vidriosos y varias risas....

Bravo .P

OSCARCITO dijo...

Es verdad es verdad es verdad !!!!!!!!
ES GENETICO !!!!
Felicitaciones Mauro !
Muy buena inyecccccción !

Antuán dijo...

Vivido, fotografiado, filmado y ahora escrito en un resumen magistral, divertido y emotivo. Que más se puede pedir para que estos recuerdos imborrables no se borroneen? Un lujo!

OSCARCITO dijo...

Muy bien Antuan, lo tuyo parece un comentario de un crítico de espectáculos. Y lo tuyo Mauro, ya lo leí 3 veces !, cada vez mejor!